Mostrando entradas con la etiqueta CUENTO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CUENTO. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de febrero de 2012

PADROTE

Mi madre prácticamente me corrió de casa aquella mañana. Aún con los ojos chinguiñosos y una terrible resequedad en la boca, como si tuviese un trapo metido en la garganta; me metí a la regadera con la ligera esperanza de que así disminuyera el lacerante dolor de cabeza que en esos momentos me torturaba. Estaba pagando con altos intereses la noche de excesos de adoración al dios Baco.
Mientras bebía ávidamente el café caliente que mi madre había dejado sobre el buró, mi mente repasaba una y otra vez, insistentemente el conocido dicho a cual recurríamos todos los borrachos: aaayyy diosito lindo, si en la borrachera te ofendí… en la cruda ¡me sales debiendo!
Quise todavía apelar al cariño de mi jefecita, poniéndole ojitos de borreguito a medio morir; para que así, hablara a la oficina y me reportase enfermo. Esperanza inútil, la patrona me miró con ojos que si hubiesen sido pistolas, prácticamente habría caído ahí muerto, como fulminado por un rayo.
Hice de tripas corazón y salí a la calle, todavía hice el último intento, esta vez con una carita de perrito atropellado, mis reflejos me dieron todavía para esquivar la taza que salió volando directamente a mi cabeza Creo que mi jefa erró la profesión debió ser pitcher de algún equipo gringo de béisbol ¡ que puntería chingáo!
Tiré asqueado el cigarrillo que había encendido minutos antes y abordé el microbús que me dejaba cerca de la oficina. Para colmo de mi mala suerte el tráfico estaba imposible. Cada bocinazo de los conductores impacientes por llegar a tiempo a sus trabajos parecían trompetas infernales dentro de mi cabeza. Chequé mi reloj, ya eran las diez de la mañana, imposible presentarme a esas horas en la oficina . O sería tal vez el diablo que me apoyaba en mi vida desenfrenada. No lo dudé ni un segundo; pedí la parada al conductor cuando mis ojos descubrieron el oasis para la sed que martirizaba mi boca. El letrero en la marquesina decía: Cantina La oficina ; a fin de cuentas mi jefa me había mandado ahí… a la oficina ¿Qué no? Yo solo cumplía a cabalidad la órden de mi sacrosanta jefecita.
Una vez frente a las puertas abatibles del bebedero, metí mano en mi bolsillo, encontrando solo lo justo para un par de cervezas. Tal vez si le hacía la barba al Enrique – el mesero- lograra que me fiara por lo menos otras tres y solo así lograría la ansiada redención a la noche anterior.
De improviso sentí mi cabeza estallar al registrar mis oídos una alharaca, como de un aquelarre de urracas. Se trataba de un cuarteto de damas entradas en años ya, que convivían en el solitario lugar. En esos momentos era mas urgente mi necesidad de paliar el malestar de la resaca, independientemente de que guardaba esperanzas de que Enrique me hiciera el paro prestándome las chelas que mi organismo necesitaba. Así que me concentré en espera de hacer oídos sordos a tan estridente muestra de júbilo de las damitas en cuestión.
Con tímida sonrisa le pedí al quique que dispara el primer obús que minimizaría un poco los estragos de mi cuerpo. Regresó instantes después y colocó ante mí una botella oscura conteniendo el líquido tan ansiado: una negra modelo bien frígida y un platito conteniendo limones y sal. No pude evitar satisfacer mi curiosidad y le cuestioné que si no era aún muy temprano para que tan venerables damas anduviesen ya pegándole al vidrio. Con pícara sonrisa me hizo saber que andaban de farra desde la noche anterior, que la licenciada Polanco andaba sufriendo las crueles heridas de cupido. Pero que ya le habían indicado que después de terminar la última ronda, regresarían a seguir con sus labores en el buffete jurídico en el cual ella era la jefa y que además no exagerara en mi apreciación de que se trataba de mujeres viejas, la licenciada – que era la mayor- no pasaba de los cuarenta y cinco, tal vez cuarenta y ocho años.
Mas rápido que gatillero del viejo oeste, dí cuenta de la primer cerveza y cuando la segunda se encontraba ya a la mitad. Me atreví a pedirle el favor a quique. Él amablemente me hizo saber que no era posible, ya que aún era temprano y de hacerme el paro tendría que pagar él de su dinero, mismo que aún no comenzaba a llegar.
Mientras daba un pequeño sorbo a mi segunda y última cerveza, contemplé como la licenciada se ponía de pie y se dirigía hacia la rockola, colocó una moneda como si de un tributo se tratase e instantes después la voz de Paquita la del barrio inundó el ambiente, interpretando una canción de dolor y contra ellos.
Pude percatarme que la licenciada aún mostraba un cuerpo apetecible, enfundado en su traje sastre de color gris oscuro, falda un poco arriba de la rodilla que mostraba un par de poderosas piernas. Una blusa azul cielo recibía la caída de su cabello ensortijado, de color fúnebre. Mecánicamente levanté mi cerveza, haciendo el ademán de brindar con ella. Tal vez queriendo decirle de algún modo que la acompañaba en su dolor. Ella con los ojos rasados de lágrimas que se negaban a salir por orgullo tal vez, no se percató de mi intención. Y se quedó con la mirada clavada en la mesa, sin hacer caso a las palabras de aliento que le dirigían sus compañeras.
Mi cerveza estaba a punto de consumirse totalmente, con vana esperanza extraje de mi bolsillo todo mi capital, solo alcanzaba a cubrir el importe de las cervezas y me quedaban solo diez pesos extras. Menos mal, con ello me alcanzaba para beber otra cerveza pero esta vez en la tienda, parado a media calle. Ni hablar hay veces que nada el pato… ¡y otras que ni agua bebe!
Mi mirada se dirigió hasta donde se encontraba quique –parado a un costado de la barra- y la providencia tal vez me mandó la solución a mi problema de carencia de dinero para continuar con mi curación. Le indiqué a quique que se acercara, le pagué el consumo y le entregué mi última moneda, solicitándole que pusiese una melodía en el aparato de karaoke. Él atendió mi solicitud y regresó micrófono en mano y me dijo de rápido que no me preocupara por la propina, que para la otra me pusiera a mano.
Tratando de imprimir mi mayor sentimiento, comencé a interpretar la melodía elegida…

Ella elegía canciones en un pasadiscos
Yo me tomaba un café en el mostrador
Vi que dejó una moneda y su mano temblaba
Pero a través del murmullo mi voz escuché…

Nuestras miradas se cruzaron de inmediato, esta vez fue ella quien hizo el ademán de brindar con el trovador, sus ojos se dirigieron al envase vacío de cerveza e inmediatamente llamó a quique, quien se precipitó raudo y veloz a atender la petición de servicio.

Por que llorar el amor es así
Como viene se marcha…
Pronto verás que lo que te ha pasado
Se habrá de olvidar…

Una nueva dotación de líquido dorado apareció en mi mesa como por arte de magia, agradecí con una leve inclinación de cabeza y continué con mi interpretación

Y con dulzura le dije que a todos nos pasa
Quise explicarle a mi modo que aquella canción
No la compuse para que llorara una niña
Yo de saberlo… no habría cantado jamás…

Me encontraba tan concentrado en mi interpretación que cuando abrí los ojos, ya se encontraba frente a mi. Noté que el llanto le había traicionado por fin, enjugó las lágrimas con una servilleta que le extendí y con voz entrecortada me indicó que no me fuera, que la esperara; que solo iba de rápido a la oficina a dejar algunas instrucciones y que regresaría. Que bebiera otra cerveza mientras esperaba, que ella pagaría mi consumo.
No terminaba aún la segunda cerveza cuando regresó, se sentó a mi lado y me dijo que se llamaba Graciela que le había encantado mi interpretación y que si tenía tiempo, le gustaría escuchar otras canciones que le ayudaran a borrar su dolor.
Yo con media estocada ya en mi ser – producto de las cuatro cervezas- o como coloquialmente se dice “a medios chiles”, acepté gustoso la invitación. De la cruda que me mataba minutos antes; ya no quedaban ni sus luces.
Cantamos juntos a grito abierto infinidad de canciones de dolor, le enseñé a echar limón en la herida de amor, a desangrar el sentimiento hasta matarlo de un solo golpe. A beber el amargo líquido del amor traicionado de un solo trago y a sacar al pérfido del corazón, apretándolo con la fuerza de las canciones mezcladas con alcohol y tabaco. No en vano había yo aprendido muy bien la lección. De hecho a ella le salió barato en extremo el aprendizaje que a mi me había tomado años y años de lágrimas y sufrimiento.
Perdimos la noción del tiempo, hasta que quique le recordó que se acercaba la hora de comida de sus compañeros de trabajo, que no consideraba correcto que la encontrasen en ese estado y que sería mejor que se fuera a descansar. Ella entendió la situación, pagó la cuenta dejándole una jugosa propina al mesero, pidió una botella de tequila y al tenerla en sus manos, no sin poco trabajo se puso de pie, me ayudó a incorporarme y salimos juntos, abrazados cantando suavemente “el pasadiscos”.
Abrí los ojos cuando las sombras de la noche habían caído ya, miré mi reloj y las manecillas marcaban diez minutos para las doce de la noche. Me encontraba en la deshecha cama de un hotel de Tlalpan, en el buró encontré un six de modelos y una notita que a la letra decía:
Muchas gracias por el maravilloso día Angeluz, entenderás muy bien que TODO lo que sucedió, no lleva implícito sentimiento de amor… de ternura… bueno, tú entiendes… sin embargo me has dejado un gran aprendizaje. De cómo olvidar al infame de una buena vez, dándole un tiro letal en la cabeza a ese sentimiento que termina por matarnos si no le ponemos un alto.
¡GRACIAS!
Me dí un reconfortante baño, mismo que me ayudó a aclarar la mente omnibulada nuevamente por los vapores del alcohol. Tomé los billetes perfectamente doblados que encontré debajo de las latas de cerveza y partí rumbo a casa. Sopesando lo sucedido, con la interrogante de que tal vez… solo tal vez, podría convertir todo esto en un negocio. A fin de cuentas el dinero que me había obsequiado la licenciada era casi lo que ganaba en una quincena de arduo trabajo en el archivo de la institución donde laboraba…
Volví a ver a la licenciada días mas tarde, pero ya no pude entablar relación con ella nuevamente, yo me encontraba cantándole una canción de dolor y contra ellos a una chica ocasional. Ahí fue cuando me convertí por un tiempo en un… ¡pito fácil!

Una mutua sonrisa de complicidad fue una muestra de agradecimiento. Aquel día ella había aprendido algo provechoso y yo me había percatado que tenía facultades para ganarme la vida de otro modo…

sábado, 6 de febrero de 2010

PAYASO

Demon, uno de los ayudantes de Fénix irrumpe intempestivamente en la pequeña habitación donde se encuentra ubicada la computadora. Advierte que Fénix se encuentra como extraviado, observando atentamente y casi sin parpadear una imagen en el monitor.
Patrón, véngase pa` la cocina ya están listas las enchiladas de mole; verá asté que me quedaron rete sabrosas… don fenits, hágame caso…¿Qué mira ahí todo abismado? -insiste demon al notar que Fénix sigue como fuera de este mundo-
¿ ehhh, que? Ahh si demon en unos instantes estoy contigo…
- ¿que mira patróncito? Anda aste como ido, a ver déjeme echar un lente… ¡chale! Pos si nomás es un trinche payaso, a poco ¿a asté le tiene miedo a los payasos?
- No es eso pequeñín, mira… déjame preparar un café y te platico, ¿quieres uno?
- simón, ya sabe asté, como nos gusta, cargadito pa` que sienta el cuerpo lo que recibe ¿no?
- ¿Qué es lo que ves demon? -Cuestiona Fénix mientras ofrece la taza de caliente líquido a demon-
- Pos como le decía don, veo un payaso chillando, con cara de que algo muy gacho le deberán de haber hecho pa` ponerse asi ¿no?
- Todo es cuestión de enfoques amiguito, permíteme contarte mi óptica…
- ¿óptica, de esas onde venden lentes pa´los ceguetas? ¿No verdá?... mejor me callo…
- Ahh que demon tan simpático, en fin mira, esta imagen la encontré vagando por Internet y me llamó mucho la atención; me hizo ver un resumen de mi vida en una sola exposición y mira que yo ya no me sorprendo de nada, la situación en general se encuentra muy mala para todos y es comprensible que algunos se encuentren tristes, sorprendidos…
- Así mero como el payaso ¿no?
- Sí, mas o menos, a lo que voy es que en la expresión del payaso veo una gama de sentimientos como tristeza, desesperación, angustia, súplica y esos ojos que aún que no reflejan la luz, solo una negrura total; en ellos el artista plasmó sentimiento. Que creo yo que cada observador puede definir como propio.
- Pos si, ire, yo lo que veo en los ojos es miedo
- Si, puede ser miedo también demon. Lo que no puedo descifrar todavía es lo que veo en la boca, mmmm… tal vez sea un profundo dolor, mezclado con tristeza por el colorete encima de ellos en esa mueca
- Si patroncito tiene aste razón ¿ y que me dice de las lágrimas?
- Aun que solo son solo cinco, yo veo un torrente de sufrimiento; de redención tal vez pero no por él, si no por alguien mas.
- No pos si cierto patrón ora que me fijo mas bien, si dice hartas cosas el payasito…¿ pero eso que tiene que ver con asté, pa´que lo haya puesto así como en otro mundo?
- Por que de inmediato, al contemplar ese rostro, mientras me encontraba ensimismado, me dí cuenta que mi vida ha sido así demon. Una cadena interminable de dolor, amargura, frustración y todos los sentimientos que ya hemos descrito
- Chale patrón ¿tanto asi? No me va a decir que nunca de los jamases ha sido feliz…
- Mi querido demon, claro que he sido feliz, pero si pusiésemos en una balanza los momentos de felicidad y los momentos negativos; créeme que los sentimientos buenos saldrían volando por los aires por el excesivo peso de los malos.
- Pos si patrón, la ha ido y le sigue yendo como en feria pero… ¿ que no todos tienen problemas?
- Efectivamente demon unos mas que otros pero el asunto aquí es que la mayoría tienen una válvula de escape, alguien en quien confiar, que los escuche y de ser necesario preste su hombro para llorar; la palmada de aliento en el hombro, el abrazo solidario y el cálido apretón de manos…
- Pero pos si ahí están sus viejas don, bueno el angelito pero él no sirve pa´eso… está muy chiquito y no entiende
- No es lo mismo demon, existen cosas que la familia no entendería, cosas que deben decirse y que de hacerlo tal vez les hiera de algún modo. Me refiero concretamente al amigo, a la amiga incondicional que esté a tu lado cuando le necesites.
- ¿y nosotros que patrón? ¿el angelino y su servilleta no estamos ahí como sus mesmos amigos?
- Ustedes no son reales mi querido demon…
- ¿no?, ¿ tons que semos el angelino y yo patron?
- Ustedes son mi creación, personajes intangibles etéreos…
- Ete…¿Qué?
- Etéreos demon, para que entiendas mejor, como el aire, que se puede sentir pero no se puede tocar.
- Entonces, existimos ¿pero no existimos?
- Mas o menos, ustedes son , mi dualidad mi forma de ser, de actuar y pensar . Ustedes toman vida en cada pensamiento de mi mente, en cada palabra que pronuncio, en cada texto que escribo…
- ¿Tons si escribimos junto con usté, somos escritores también?
- Sí demon, sin ustedes yo no sería nadie, no existiría
- Sería tons un ser ¿estereo?
- Etéreo demon, etéreo. Pero como te decía, son intangibles, no se pueden tocar.
- Ya entendí don fenits, ya entendí, yo creiba que éramos mismamente igualitos a aste
- Y lo son, solo que son invisibles además
- Invisibles también; entonces la demás gente no nos puede ver ni sentir
- exactamente demon, ¡esa es la realidad!. Y por consiguiente ustedes no pueden darme lo que necesito…
- el abrazo, la palmada, el apretón de manos
- ya entendiste entonces…
- si patrón ya entendí, tons si que está gachito el asunto, ¿y por que no busca a sus amigos de esos de carne y hueso y un pedazo de pezcueso?
- Por que los dos que tengo, no están cerca de nosotros demon
- ¿Y los de interné patrón, también son estereos?
- No demon son reales sin embargo algunos como bien sabes se encuentran a miles de kilómetros de distancia como mi compadre pato, algunos otros se encuentran ocupados y no coincidimos en horarios
- Eso sin contar que no tiene asté centavos ni pa´ invirtarles ni un mugre cafecito ¿verdá?
- También demon… también
- No pos si que está rudo el asunto, no soy tan menso y me he dado cuenta que los humanos requieren de cosas como esas del contacto físico pa´ sentirse un poco mas seguras… ¿y que hará entonces?
- ese es uno de mis propósitos de año nuevo demon, intentar el contacto con alguno de mis amigos virtuales, vencer la pena de no tener quizá para invitarles el mugre café como dices, el verse por el simple hecho de hacerlo.
- Si don fénits hágalo pa´que deje de tener esa máscara, como la del payasito o como la del tipo duro que no es asté
- La segunda no puedo evitar el tenerla demon, así es mi rostro. Todos dicen que tengo cara de malo, ya me acostumbré a que tengan esa impresión…

Fénix en compañía de demon y ángel; sus otros yo, se dirigen a la mesa a comer esas enchiladas de mole , dejando en pantalla la imagen del payaso con la cual ahora Fénix se siente tan identificado por que resume en un instante toda esa gama de sentimientos que le han acompañado durante toda su vida. Aquí está:


ANGELINI

Por favor mi niña… no permitas que el sentimiento de culpa atenace tu corazón. Las cosas suceden por algo en esta vida y mi destino era este…
Pronunció estas frases con un murmullo de voz y me dedicó una mirada llena de ternura, una mirada que jamás había contemplado en toda mi vida; con esos hermosos ojos color miel. Ojos que poco a poco iban perdiendo ese chispa de luz, ese dejo de tristeza que siempre le caracterizó. Mientras elevaba la vista hacia el cielo azul, en muda petición atraje su pequeño cuerpo hacia mi regazo, deseando hacerle sentir que mi cariño verdadero le acompañaría en su viaje.
Me voy convertido en el hombre mas dichoso de este mundo, en verdad que esto que siento al fundir tu cuerpo con el mío, es el sueño que gran parte de mi vida sentí inalcanzable pequeña mía… siempre he sido un creyente de que debemos acatar nuestro sino, por muy doloroso que este sea, y que el cielo no está mas allá de la muerte si no que puede ser capturado en unos cuantos minutos… como este de gran felicidad que me prodigas como último adiós…
¡ No! No digas eso Angelini… pronto estarás bien ¿no escuchas el llanto de la sirena? La ambulancia está por llegar y te recuperarás… y me brindarás la oportunidad de demostrarte el resto de nuestras vidas el cariño… el amor que recién acaba de nacer en mi corazón hacía ti…
No podía ser mejor mi partida de este mundo mi amada Marcela, aún que mi acto no fue provocado con la finalidad de obtener tu cariño, al menos no de este modo…
Calla Angelini, reserva fuerza para la recuperación, que pasando esta; nos casaremos y seremos felices hasta que dios decida nuestra separación final…
Esbozó una sonrisa pero no de esas fingidas que superponía en su rostro durante su acto en el circo, era esta una de verdadera alegría.. De una inmensa felicidad. El llanto que en esos momentos inundaba mis entrañas fluyó por mis ojos, despintando en parte su maquillaje de payaso, lavando tal vez toda esa cadena de sufrimiento acumulada a lo largo de su existencia. Sus brazos pequeños y regordetes me rodearon y se aferraron a mi, como revelándose al destino en el que tanto creía y tratando de permanecer a mi lado. Observé como la vida se le escapaba rápidamente a través de esa herida en su pecho, provocada por la bala asesina… Como último adiós deposité en sus resecos labios un beso nacido desde el fondo de mi ser; acto seguido su pequeño cuerpo se relajó, sus músculos perdieron fuerza y sus bracitos se desprendieron del cálido abrazo. Quedando impresa en su rostro una sonrisa enigmática; reflejo de la paz de su partida.

Ahora, en compañía de todos y cada uno de los miembros de la familia circense, de pie ante la pequeña tumba y derramando lágrimas de infinita tristeza le prodigamos el último adiós a ese pequeñín que tantas sonrisas dibujó en los rostros del público con sus malabares, sus piruetas y sus graciosas ocurrencias.
La mayoría de nosotros, sumamos la vergüenza y el arrepentimiento por no haber entendido en su momento que él tenía derecho de ser tratado de forma igualitaria. Que él no tuvo la culpa de haber nacido así… como gente pequeña.
Cuanto habrá sufrido su inocente corazón en su estéril búsqueda del cariño que hasta su propia madre le negó al abandonarlo en una butaca del circo a escasos meses de nacido.
A mi mente vienen los recuerdos de cuando pequeños, sentía miedo al sorprenderle espiándome. Ahora entiendo que no me espiaba, a su manera trataba de cuidarme y protegerme. La cruel burla que le prodigué cuando adolescentes ya, llegó con una rosa en la mano. Intentando vanamente declararme su amor.
¡Estúpida, mil veces estúpida! Al no percatarme que el verdadero amor no era lo que me brindó el tipo aquel, quien perdido en medio de su ego y de su belleza física “conquistó” mi corazón, convirtiéndome así solo en un trofeo mas de su vitrina.
Al igual que las mariposillas que se dejan atraer a una muerte segura por las luces de los focos, yo me cegué y no pude darme cuenta que el amor verdadero se encontraba justo enfrente de mi… en persona del pequeño que siempre estaba a mi lado para secar mi llanto, consolar mis tristezas y cuidar de mí hasta los últimos minutos de su existencia.
Mi ceguera fue la que ocasionó su muerte y no la bala disparada por el novio celoso. Él antepuso su pequeña humanidad entre el mortal disparo y mi humanidad. Salvando así mi vida.
El aprendizaje ha sido costoso en verdad; sin embargo llevaré a cabo su petición ya que el amor que en mí nació por mi pequeño Angelini fue el mas puro y transparente y segura estoy que él se fue de este mundo sabiéndolo a carta cabal. Evitaré el sentirme culpable y aún que creo que no volveré a conocer el amor puro como el que mi pequeño me obsequió, intentaré vivir mi vida hasta que el destino me lleve directo a sus pequeños brazos… para amarnos en el mas allá.
Angelini.. con esta rosa blanca que deposito en tu última morada, trato de hacerte saber dondequiera que te encuentres que estoy dispuesta a esperar pacientemente hasta que el destino me guíe hacia allá donde te encuentras, en ese lugar desconocido para nosotros los mortales y que te prometo amarte… ¡eternamente!

jueves, 16 de abril de 2009

NUEVA VIDA

Me es prácticamente imposible contener un amargo nudo en la garganta al contemplar esa pequeña ventanita por la cual despachaba mi mercancía. La nostalgia vá invadiendo poco a poco mi alma al recordar como, una y otra vez he intentado ganarme el pan honradamente. Nuevamente he sido derrotado por la vida y aqui me encuentro ahora junto a estas personas a quienes tanto pensé odiar y después de analizar la situación, llegué a la conclusión de que mi odio es debido a que me reflejo en ellos, si, al mirarles mi subconciente retrocede décadas atrás y vé en ellos a aquel joven pandillero, malhablado y resentido contra esa sociedad que tanto daño emocional me causo.

Aprobé el exámen para ganarme el derecho de estar aquí. Honestamente llegué a pensar que ya era viejo para andar en estas lides, sin embargo, he podido comprobar que las mañas bien aprendidas nunca se olvidan, que el instinto de supervivencia ha podido derrotar al miedo que ahora se ha convertido en mi amigo. Si, fué necesario emplearme a fondo para poder derrotarlo, creo que la clave, como siempre, fué vencer el miedo, en desventaja por el peso, la juventud y la fuerza, necesité emplearme a fondo y atacar sin piedad, golpeandole en partes sensibles del cuerpo, él, al sentir la fuerza del primer golpe dirigido hacia el hígado, me miró sorprendido, ahora el miedo se encontraba de su lado. Cerró los ojos al recibir la siguiente andanada de golpes a la boca del estómago, por instinto lanzó un recto con su brazo derecho, mismo que impactó mi ojo izquierdo. Quizo acabarme con un volado de zurda, sin embargo pude esquivarlo agachando la cabeza y su puño cerrado impactó el duro concreto de la pared. No pudo contener el grito de dolor al sentir como los huesos de los dedos se fragmentaban. Ya lo tenía a mi merced... para terminar la faena mi mano abierta, de canto, impactó su músculo trapecio en golpe descendente, causando terrible dolor e inmovilizando su brazo derecho.

Me quedé quieto, él me miraba con ojos desorbitados, llenos de ira contenida pero ya no podía hacer nada, había sido derrotado en buena lid, los espectadores de la pelea murmuraban y se miraban sorprendidos unos a otros, es verdad que algúnos de ellos tenían ya conocimiento de mi anterior vida de violencia, pero no podían creer lo que acababan de observar, yo, con mis cincuenta kilos de peso le había derrotado a él con sus ochenta y tantos kilos, yo, discapacitado, él en perfecto estado de salud, había pasado la prueba... podía trabajar libremente, es una ley no escrita en estos bajos mundos del tráfico de muerte...

Hoy, bajo este inclemente sol, mismo que causa una temperatura de apróximadamente treinta grados centígrados a la sombra, cuento los billetes obtenidos, son apenas las doce del día y ya tengo en mi mano mil pesos, de los cuales mi gnancia serán aproximadamente quinientos... ¡ puta madre ! había días en los que no vendía esos quinientos pesos en largas jornadas de catorce o diez y seis horas de trabajo en mi pequeña tienda...

De seguir asi la cosa, a las seis que termine mi jornada, tendré un buen billete para dar a mi familia lo que los meses pasados me era imposible, no debo olvidar guardar algo diariamente en el cochinito... digo por si me cae la voladora y me dan el apañón, dicen ellos que estar en cana ( carcel ) es algo mucho muy gacho, y les creo, recién acabo de ver al " Virolo ", solo se pasó adentro unos cuantos meses y cómo bajó de peso el desgraciado , yo debo de ser mas inteligente y evitar que me atoren con la merca en la mano. Hace unos momentos pude percatarme nuevamente de la tensión que causa la adrenalina al recorrer todo el espinazo, si no me hubiese puesto trucha y no hubiese entuzado ( guardado ) la mostaza ( marihuana ) en el envase vacío de leche, me hubieran caído en la maroma los agentes de la AFI, creí estar enseñando los calzones cuando me cacheaban mis ojos volaban de las metralletas apuntando a mi humanidad al cartón de leche con la merca, pero afortunadamente solo fué imaginación mía. No sospecharon que ahi estaba la merca, de ahora en adelante me pondré mas a las vivas para que no me agarren como al tigre de santa Julia.

Es mas le pasaré una lana ( dinero ) a algún chavillo para que corra a avisarme cuando llegue el operativo policial, ¡ no debo caer en chirona !. A fin de cuentas este bissnes es temporal, en lo que junto un buen billete y vuelvo a instalar mi tienda, ahora si bien surtidita y con mercancía en bodega para que no me vuelva a suceder lo mismo.... ¡ pinche crísis, lo que es necesario hacer para poder llevar el pan a la mesa !



Un sudor frío me recorre todo el cuerpo, la boca seca me impide gritar pidiendo ayuda, no puede ser ...¡¡¡ no puedo estar haciendo esto , vá en contra de todas mis creencias morales, no puedo llevar a la mesa pan ensangrentado... No !!!...

Por fín pude abrir los ojos, el sudor empapa mis sábanas, veo a mi lado a mi pequeño Fénix, dormido, su carita llena de paz me dice que todo esto fue solo una pesadilla... Que es hora de abrir nuevamente la tienda, no importa que tenga que trabajar muchas horas para poder llevar a la mesa una comida humilde... ¡ pero limpia !





sábado, 14 de marzo de 2009

" EL MAL HERIDO "

ADVERTENCIA: esta historia contiene escenas de violencia y sexo explícito, así que si perteneces a la liga de la decencia o a la congregación de la vela perpetua, por tu salud mental y por la salvación de tu alma... por favor no continúes adelante... si lo haces, ¡ es bajo tu propio riezgo !

La administración de este congal no se hace responsable del daño mental o deseos reprimidos que la lectura del texto pudiesen causar... ¡ come frutas y verduras !


***



Durante una de esas estúpidas guerras, donde los poderosos dirigentes de gobiernos en pugna, mandan a miles y miles de inocentes como carne de cañón ( aclaro de cañón no de a cañón... bueno algunos nomás tantito ) , el buenazo de Gervasio fué enviado a servir al frente. Ahi donde dicen los que saben - y los que no también -, que hasta el mas hombre llora al contemplar y sentir en carne propia y al calor de la batalla cuerpo a cuerpo, donde los hombres se dan unos a otros - de chingadazos eh ? -, aclaro p'a que aluego no hayga malos entendidos. Para mala suerte de Gervasio fué enviado hasta primera fila, él como todo buen mexicano quiso demostrar su valentía intentando desmadrar un nido de ametralladoras del enemigo, con tan mala suerte que al dar los primeros pasos hacia el mentado nido ese ( empujado por su compadre el pitirijas, por que la verdá verdá pos él en ese momento no tenía muchas ganas ), Se le hicieron bola las patas y cayó cuan corto es, de puro hocico y hasta el cuerno de chivo ( rifle de asalto AK-47 ) que traía entre las manos salió botando por allá. Recién se iba levantando el pobre wey, se comenzaba a sacudir el polvo cuando de improviso... ¡ mocos ! , con angustia vió como caía una granada de fragmentación ( de esas que fragmentan la máuser en pedacitos ) cayó a unos cuantos metros de su ubicación. Ló último que recordaria después es que nomás se encomendó a San goloteo y los oidos se le destrozaron al escuchar la terrible explosión...

Cuando abrió los ojos, se encontraba en un hospital quizá, por que había un corredero de muchachas p'a allá y pa 'acá , todas vestiditas de blanco y con un gorrito medio cajeta en la cabeza... - psssst, psssst, señito, ¿ on toy ?- preguntaba a una y otra, sin recibir contestación alguna. Intentó llamar su atención con el miembro... superior derecho claro está... no pudo, no se podía mover ya que se encontraba enyesado de pies a cabeza, solo le habían dejado dos orificios, uno por la parte de atrás, donde la espalda pierde su casto nombre y otro por delante quesque p'a satisfacer sus nececidades - de hacer chis ¿ eh ?- de lo demás no nos hacemos responsables. Y ahi se encontraba nuestro pobre protagonista paradito junto a la pared, a un lavamanos y a un depósito de jabones para las manos, que le quedaba justo a la altura de su miembro.... bueno mejor omitan ese término médico, mejor diré su mano derecha, que era lo único que podia mover.

Ya ni preguntaba donde estaba al entender que nadie le haría caso ya que pasaban corriendo camilleros con soldados heridos, muchos de ellos ya con los ojitos de borrego a medio morir, asi que se dedico nomás a observar ( observación para el escritor . ¿ obvio güey, o acaso en ese estado podia hacer otra cosa ?... ¡ pen... tonto ! )

Bueno. entonces en una de esas se acercó una de las enfermeras a asearse las manos, ahi ya el Gervas le pudo preguntar que pasaba, ella le contestó que lo habían puesto ahi por que las camas estaban llenas y que los heridos seguían llegando por montones, que ellas eran enfermeras de la congragación de la vela perpetua, es decir monjitas de esas puras y castas ( bueno los curitas dicen otra cosa, pero hagámonos de la vista gorda pa que nos salga el cuento... ¿ vale ? ).

Después de decir lo anterior, buscó jabón para el lavado de manos, no vió por ningún lado, solo una especie de palanquita prieta y arrugada que se encontraba a un costado del lavabo - ha de ser un despachador de jabón, de esos modernos pensó- asi que le dió unos cuantos tironcitos para que saliera el jabón líquido.

El gervas al sentir el estímulo, solo atinó a lanzarle un jabón a la enfermera, quien con su jabón nuevecito salió corriendo gritando a toda voz :

¡ hermanas, hermanas, instalaron una máquina moderna que despacha jabón, fórmense para recibir el suyo antes que se acabe de nuevo !

Y ahi tienen a las monjitas en perfecto orden, en fila india, unas le picaban suavemente a la " palanquita ", algunas otras le daban suaves tironcitos y el Gervasio aviente y aviente jabones... hasta que se terminaron, él ya estaba a punto de irse.... al cielo con todo y zapatos, ya solo quedaba una chica, quien le picó a la palanquita, extendió su mano y nada de jabón... le dió un tironcito y nada de jabón... un tanto desesperada movió su mano de arriba hacia abajo, presionando la palanquita... el Gervas intentaba en vano de encontrar un jabón inexistente... intentaba aguantar ... pero ya no pudo y se fué... al cielo con todo y zapatos...

Y la chica, emocionada gritó a todo pulmón : ¡¡¡ hermanas, hermanas... a mi me salió shampoo !!!, y salió corriendo embarrandose el " shampoo " en la cabeza...


El que entendió entendió... les dije que había sexo explicito eh ?

Hata la próxima !!!
























miércoles, 18 de febrero de 2009

DOS INDITOS EN LA CAPITAL

Los protagonistas de esta historia, son dos conocidos bloggueros…. Bueno… por lo menos quien lea esto, identificará por lo menos a uno de ellos… veamos…





Un automóvil de lujo, convertible, color rojo frena de improviso. La hermosa conductora, una niña de aproximadamente veinte años, rubia y con unos hermosos ojos azules exclama con potente voz… ¡ súbete ¡
El indito, un hombre ya entrado a la madurez de la vida, delgado, morenito con una estatura – mejor dicho enanura - de un metro con cincuenta centímetros y con un bigotillo ralo, avergonzado no atina mas que a juguetear con su sombrero, dándole vueltas y por acto reflejo agacha la cabeza y le contesta a la bella chica:
Ayyy señito, como será asté , pos si ni nos conocemos ¡ y ya quiere asté que me suba a su cochesote , estese quieta, yo ya estoy pedido y dado !
El acompañante del indito, un hombre de aproximadamente 40 años, blanco, de un metro con setenta centimetros y como detalle curioso, totalmente rapado , jala a su compadre del brazo mientras la chica indignada le increpa al indito….. ¡¡¡ súbete… pero a la banqueta wey o te atropello !!!

El chaparrito mas avergonzado que de costumbre no atina a decir nada… simplemente sigue caminando por esa calle del centro histórico de la ciudad de México, con ese trotar tan característico de los hijos de Quetzalcoatl.
Su compadre le sigue de cerca , después de dejar de carcajearse por el simpático suceso, le dice a su compadre que le siga platicando como fue que el gachupín del pueblo se entero de la situación por la cual habían salido huyendo de su pueblito a esta grán ciudad.
Pos si pinchi compadre, le digo que yo mesmo lo oyí con mis oyidos y lo ví con mis ojotes que se han de comer los gusanos. Estaba el gachupín en la peluquería y de repente que llega Pancracio y que le pega unos gritotes…
¡ Don aAlonso… don Alonso, su vieja se está petateando ! . ¡ Arza pero como puede ser eso…¡ jolines, si esta mañana la he dejao en perfecto estao de salú ¡
Como será pindejo este gachupín caracho… - piensa para si mismo Pancracio- y le contesta al gachupín… pos se está petateando ¡¡¡ pero con el indio Patrick !!!
( chéquense el nombre del indito eh … por cierto el otro se llamaba Harvie )

Güeno compa, pos al ver esto me jalé hecho la madre pa la panaderia pos pa avisarle a asté que alli venia el gachupín con ojos de toro loco, hechando rete harta espuma por el hocico y con la pistola en la mano, ¿ la de matar eh ? , pos pa ajusticiarlos a los dos.

Pos si compadre, se lo agradezco reti harto, pos si no me avisa, orita estuviera en el cielo correteando angelitas ¡ je je je !. Pero ya vé asté que tuvimos suerte en el palenque ( el de las peleas de gallos eh ? ), ganamos hartos centavos, ire … ámos a ver si con los veinte mil tepalcates que traimos en el paño, nos alcanza pa mercar un jacalito en esta ciudá.

Un avezado habitante de esta megalópolis ( un coyote de esos que se dedican a comprar alhajas o boletas de empeño, escucha atentamente la plática de los inditos )

Sentados frente al palacio de bellas artes, mientras comían unas tortillas rellenas de frijol y bañadas generosamente con una salsita verde , continúan con el diálogo que es escuchado con atención por el coyote…

Pos si compa, ámos a preguntar cuanto cuestan los jacales por aquí
– dice Patrick mientras dá un largo sorbo de agua –
Ire compa, a poco no le gusta ese pinchi jacalote tan grandote ( la torre latinoamericana ), a lo mejor si les dejamos los centavos, los huacales con nuestras chivas y hasta el burro, pos nos alcanza pa mercarlo, se vería rete bonito allá en san Cirindango de los magueyes, ¿ no cree asté ?
Pos si compa, a lo mejor mismamente nos alcanza… ámos a preguntar si lo venden… y cuanto cuesta…
El coyote, animado por lo que acababa de escuchar, les hace una tentadora oferta…
A ver pinches najayotes, oí que quieren comprar una casita, les gustó el edificio ese ¿ verdad ?, a ver … cuanto traen, ¡ yo se los puedo vender barato !

Pos mire su mercé traimos quice mi tepalcates ( pensando en guardar cinco mil para amueblar el edificio ) , contesta animadamente Harvie…
¿ asté cree que con eso nos alcance pa mercarselo ?
Ire siñor, hasta le dejamos el burro ¡ y hasta nuestros huacales ! – le dice Patrick con una grán sonrisa…
Noooo, quince mil varos es muy poco, el burro no se los acepto, los huacales … quédense con ellos , seguro nomás traen puras mugres, miren, pónganle otros cinco mil pesos…
¡ y el edificio es suyo … !
Los inditos se miran , silenciosamente llegan a un acuerdo y le dán el paño con el dinero al coyote, quien al recibirlo, parte apresuradamente…
Los inditos intrigados, a gritos le preguntan: Y…¿ pos como lo llevamos pal pueblo su merce ?
No sean pendejos… ¡ pues empújenlo… tiene llantitas !, les contesta a media carrera hacia la estación del metro.

Y ahí están el Patrick y el Harvie … dejan sus huacales y sus morrales en el suelo y no sin grandes esfuerzos empujan y empujan el edificio hacia donde nace el sol…
Pasa por ahí otro citadino avezado… observa los huacales y los morrales en el suelo, vé a los inditos haciendo grandes esfuerzos por mover el edificio…. Toma las pertenencias se monta en el burro y se pierde por el eje central a toda carrera….

¡ Compadreeeee.. compadreeeeee ! , ¿¿¿ ya habremos avanzado algo ??? – pregunta Patrick - …

¡¡¡ puffff puffff !!! pos yo crio qui sí compadre…. ¡¡¡ Por que ya no veo los huacales , los morrales y el burro tampoco estáaaaaaa !!!


En entrevista posterior con el coyote, me dio la descripción de los inditos e hice un retrato hablado… su imagen es mucho muy parecida a esta :

¡¡¡ Que tengan una excelente semana !!!




jueves, 12 de febrero de 2009

" JAVITO "... EL MONITO



Era mi centésima vuelta en la línea uno del metro aquella tade de un catorce de Febrero, el año es lo que menos importa; no sabía a ciencia cierta cuantas veces había pasado por la estación donde horas antes había abordado el tren naranja.

Con gran ilusión había comprado un hermoso changuito de peluche, de esos que metes la mano y puedes aparentar que hablan y mueven sus manitas. Durante los tres meses anteriores me dediqué a juntar moneda tras moneda para regalarselo en esta fecha tan especial a ella a... no, no vale la pena que sepan su nombre.

Llegué a su casa sin avisar, instantes antes de entrar, alisé mi arrugada camisa con las manos, revisé una y otra vez que el changuito se observara bien derechito dentro de la bolsa de celofán que lo resguardaba, ahi estaba el monito, con su eterna sonrisa dibujada en su simpático rostro, esperando a ser recibida con otra sonrisa de satisfacción , de ella al verle, al conocerlo y hacerlo su cómlice en esas noches de inmsomnio... tal vez pensando en mí...
Toqué a la puerta suavemente, no abrieron, lo hice un poco mas fuerte, tal vez estarian hasta el fondo de la casa, el resultado fué el mismo. Intenté observar a través de una pequeña rendija en el marco de la puerta y ahi estaba ella, sentada hasta el fondo del terreno , llevaba puesto el mismo vestido azúl, aquel que vestía el día que nació nuestro amor. Lucía en verdad hermosa, los rayos del sol se reflejaban en su negra cabellera misma que enmarcaba e iluminaba su bello rostro . De improviso apareció en escena él. Unos cuantos días antes, me lo había presentado, era su primo, pude observar como se acercó, le prodigó un beso en la mejilla y la tomó de ambas manos para ayudarle a ponerse en pie...
Ella le miró a los ojos, lo enlazó con sus brazos a la altura de la cintura y le besó apasionadamente en la boca...
Comprendí de inmediato la situación , quedé paralizado por el fuerte impacto recibido, solo atiné a bajar la cabeza, el monito me observaba desde su cárcel de celofán, me pareció observar una luz de tristeza en esos ojos de plástico.
Ese día murió un amor... otro amor... si por lo menos me hubiese dicho... entendía a la perfección que no era facil despertar el amor en las chicas... tal vez eso me ayudó a que el dolor que oprimía mi pecho no me hicese caer fulminado en ese instante.
Mis ojos fueron incapaces de derramar una sola lágrima, solo con un nudo en la garganta, apresuradamente partí de ese sitio.
Una vez a la entrada de la estación del metro, mi primer impulso fué lanzar al monito de peluche al primer bote de basura disponible, una vez frente al depósito quise lanzarlo con fuerza hasta el fondo, su mirada triste me lo impidió, después de todo, él no era culpable de la triste situación. Lo saqué de la envoltura, lo coloqué bajo mi brazo mientras hacía pedazos la terjeta que decía cuanto la amaba y ese amor vertido en letras... fué a dar a la basura, junto a la rosa roja que acompañaba la tarjetita.
Una vez mas llegé a la terminal de taxqueña, cabizbajo me coloqué el monito en la mano derecha y juguetee con él unos instantes. Movía su cabecita ya hacía graciosos ademanes con sus manitas, trataba de consolarme en ese momento de tristeza....
Esimismado en el jugueteo con el monito, a quien en ese momento bauticé como " Javito " . No me percaté de su presencia, no me dí cuenta cuando tomó asiento junto a mi.
Noté su presencia por una ahogada sonrisa, al voltear la cara, la observé, mirabá a Javito con una sonrisa de alegría. Los graciosos movimientos provocaron en ella una ternura reprimida tal vez...
Saluda a la señorita Javito - el monito hizo una reverencia y le mando un beso con su peluda mano -. ¿ Se llama Javito ? , ¡que bonito !, ¿ y tú... como te llamas ? - preguntó sin borrar esa hermosa sonrisa que me cautivó -, Si... ese es su nombre, pero no te confies de él, es un truhán disfrazado ¿ eh ?. Yo me llamo Daniela - dijo mientras acariciaba la cabecita de Javito - Mi nombre es Javier, soy tocayo de este pillín, y dice que quiere ser tu amigo. ¡ Por supuesto que sí, es hermoso en verdad !
- contestó mientras bajaba la cabeza y un rubor invadía sus mejillas - ¿ me acompañaria este par de galanes hasta mi casa ?.
No pude ocultar mi sorpresa y con balbuceos le dije que si, que con todo gusto, los ojos de plástico de Javito se encontraron con los míos y claramente pude observar un guiño de complicidad y una sonrisa diferente, de satisfacción y ese día partimos junto a Daniela... en persecución de una nueva ilusión...



sábado, 27 de diciembre de 2008

SUEÑOS DE AÑO NUEVO

Conducía mi auto esa última noche del año con un dejo de tristeza en mi semblante. El viaje desde Seattle, donde estuve unos días en compañia de mi amigo Patricio, había sido en realidad cansado. El hecho mismo de poder llegar al aeropuerto había sido un logro ya que el clima por aquellos lares era un tanto despiadado, la nieve impedia la correcta circulación de los autos .Sin embargo pudo mas mi deseo de pasar en el hogar y junto a los míos el año nuevo.

Lamentablemente mis planes se vinieron abajo de improviso, los regalos quedaron ahi bajo el árbol de navidad. Mi familia, pensando que me sería imposible llegar a México, había decidido viajar a un lugar mas benigno, clímaticamente hablando. En estos momentos, estarian comodamente instalados en un buen hotel de Cancún.

Nunca me pude acostumbrar a la soledad y menos en estas fechas, así que después de acordar vía telefónica con mi mujer e hijos, que abordaría el primer avión disponible la mañana siguiente, decidí salir a dar la vuelta por las semi desiertas calles. El destino me llevó hasta la cercania de la alameda central. Descendí del auto y me senté en una de las bancas del parque, repasaba mentalmente los cambios vertiginosos que se habían sucedido durante los últimos meses y en base a ello comprendí el hecho de que mi familia me hubiese " abandonado " en esa fecha tan especial.

Mientras le daba una honda aspiración a mi cigarrilo y observaba atentamente el humo azul que se perdía en el espacio, recordé que el año nuevo anterior, no había el dinero suficiente ni para una cena " decente "

A fines de Enero pudimos, después de mucho trabajo, cristalizar un sueño tan acariciado por Patricio y yo, la publicación de nuestro primer libro. Nunca llegué a imaginar que esos textos nos pudiesen cambiar la vida tan vertiginosamente, la obra recibió una magnífica acogida por parte de los lectores, particularmente de los migrantes residentes en los Estados Unidos y la vida cambió... de la noche a la mañana, solicitudes de entrevistas en radio, televisión y prensa escrita, asi como revistas especializadas, eso sin contar las conferencias en universidades y preparatorias...

Mis pensamientos se vieron de pronto interrumpidos por un llanto ahogado, parecía el llanto de un niño pequeño. Animado por la curiosidad, segúi el sonido y mis pasos me guiaron hasta una alcantarilla abierta, ahi pude distinguir a través de la tenue luz que brindaba una vela a punto de terminarse los infantiles rostros de una pareja de indigentes, tras la mugre pude observar la angustiante mirada que de vez en vez dirigían hacia un pequeño de quizá un año de vida, envuelto en una raída y mugrienta cobijita.

Entendí la situación de golpe y con voz pausada y suave les saludé y les pregunté que si en algo podía ayudarles, el chico, acostumbrado quizá al rechazo y los maltratos, se puso en guardia de inmediato. La chica me observó por milésimas de segundo a los ojos y tal vez leyó en ellos que mis intenciones eran buenas, se interpuso entre el chico y yo diciendome con voz angustiada que el día no había sido bueno para ellos, no habían logrado reunir el dinero suficiente para comprar la leche del pequeño y ahora lloraba de hambre... de frío.

Con la mandíbula trabada y los puños crispados, recordé de inmediato que el año anterior yo no tenía para comprarle ropita a mi pequeño Ángel y les pedi que me acompañaran, que yo les compraría la leche del pequeño.

Con una sonrisa mal disimulada cuando el chico me dijo que si no ensuciarian mi auto, les llevé a una de las pocas farmacias abiertas y compramos la leche y mamilas, en una tienda que abre las 24 horas pudimos hacernos de agua caliente y por fin el pequeño pudo probar alimento ese día.

Posterior a ello, acudimos al mercado de san Camilito allá por la plaza Garibaldi y disfrutamos de una buena cena caliente Mientras hacíamos planes a futuro, animadamente se comprometieron a dejar la droga y la vagancia y trabajar arduamente para otro proyecto en común con Patricio.

Con una enórme sonrisa de satisfacción, me comuniqué con el Pato y le dije asi, de improviso... Compadre Pato... ya encontré la forma de poder ayudar... ya sé para dónde jalará nuestra fundación...


***
Queridos amig@s, que han hecho el favor de seguirme durante este agonizante año. 2009 pinta para ser dificil, asi que no me queda mas desearles que el creador les colme de energía, salud y sabiduria para tomar el rumbo correcto en el camino a la plenitud.
que tengan ustedes un....


jueves, 18 de diciembre de 2008

NACHITO

La conclusión de esta historia se lleva a cabo en un hogar común y corriente, ubicado en calquier país de nuestra America Latina... incluso, bien podría haber sucedido en tu casa... en tu hogar...
***
Faltaban escasos minutos para las doce de aquella fría noche de invierno para Nachito, un pequeño de siete años , morenito de carita redonda cabello alborotado, ensortijado y unos ojos negros y vivarachos el día laboral no había sido para nada bueno. En sus entumidos bracitos apretujaba la totalidad de diarios que le habían proporcionado la madrugada de la vispera de nochebuena. Sin embargo, aún mantenía latente la esperanza en su corazón infantil, de que pudiese vender algunos diarios y estar asi en posibilidad de llevar por lo menos un pedazo de pan a casa. Sabía muy bien que él era la única esperanza de su madre y sus hermanos pequeños, para tener algo... por mísero que fuera y paliar el hambre a la que ya se estaban acostumbrando .
Lentamente caminó por la calle. Sus ojitos observaban emocionados todas las lucesitas de colores que colgaban de los arbolitos de navidad que miraba a través de las ventanas.
Algún día podré darle a mi mamacita y hermanitos una casa como estas... un arbolito de navidad con una gran estrella de colores en su punta, un pollo rostizado, calentito y bien doradito... un nacimiento con todo y sus reyes magos y el niñito Jesús recostado en su camita de paja y heno... nomás es cuestión de seguir estudiando y vendiendo hartos periódicos para poder triunfar en esta vida, yo no seré un borracho como mi padre... ¡ yo sí quitaré a mi mamacita de lavar ajeno ! y le compraré unos zapatos de esos que traen las señoras que me compran el periódico allá en el centro comercial.
Interrumpió sus pensamientos para tocar el timbre de una de esas casas. Su olfato pudo percibir el olor a pavo que estaba a punto de ser sacado del horno, se le hizo agua la boquita y sus ojos negro azabache se entristecieron al recordar que no había probado bocado desde el día anterior, el calor de hogar le regaló una agradable sensación a través de su raída playerita y sus zapatos rotos. Con voz apenas audible le ofreció el diario a la señora que le abrió la puerta... El diario señito, cómpremelo...
- ayyy chamaco latoso, ¡ no quiero comprar el diario , pensé que eran mis invitados a la cena de esta noche... lárgate y deja de dar lata ! -
Valientemente el pequeño contuvo las lágrimas que amenazaban con desbordarse a torrentes por sus resecas mejillas, con un nudo en la garganta, se agachó y le dijo en voz baja a pipo su fiel cachorro que le acompañaba a diario a trabajar: no te preucupes pipo, verás que en las otras casas nos comprarán los diarios y nos alcanzará para llevar a casa un pollo rostizado, aun que sea pequeñito y tú, esta noche comerás deliciosos huesitos... pipo pareció entender la intención del pequeño y le obsequió con calidos y humedos lengüetazos en cara y manos.
En la siguiente casa, atendió un señor, quien ni siquiera le dió oportunidad de decir nada, de inmediato le cerró la puerta en la cara mientras volvía con su copa de vino en la mano, a seguir festejando aquella navidad, junto a sus seres queridos.
Innumerables veces tocó a esas puertas y el mismo número de veces recibió desdén, groserías y carencia de humanidad...
Ya casi con la fé perdida, decidió ya no tratar de vender los diarios, decidió mendigar por un poco de comida, recibiendo la misma respuesta por parte de aquellas gentes que estaban a punto de celebrar la llegada del salvador al mundo, la llegada de aquel que les enseñó a prodigar amor, caridad y HUMANIDAD a todos por quienes entregó su vida.
No son malos pipo... lo que sucede es que están bien ocupados preparandose para celebrar la llegada del niñito Jesús... verás que allá.. mira, en la última casa si nos convidaran aun que sea de un poquito de comida, de esa que a lo mejor a los niños no les gusta y al otro día se las dan a sus mascotas o la tiran en la basura.
El tiempo pasó sin que el pequeño pudiese lograr su cometido, acercandose a su última oportunidad, haciendo un esfuerzo sobrehumano, sobreponiendose al terrible frío y cansancio, tocó a la última puerta...
Ahora quien abrió la puerta fué una niña mas o menos de su misma edad, quien al verle casi a punto de desfallecer a causa del hambre y el frío gritó a sus papás para que fuesen a auxiliar al pequeño.
El señor de la casa intentó levantarlo en brazos y llevarlo hasta la sala de la casa, pensaba darle de beber algo caliente y esperar su recuperación, su buena acción se vió interrumpida por la autoritaria voz de su esposa quien con estridente voz le decía: ¡ no te atrevas a meter a ese chiquillo mugroso a casa, seguramente estará lleno de piojos, pulgas o no sé que clase de bichos, mira ahi en la mesa, están las sobras de la cena, dale un poco y que se vaya, no quiero que me ensucie mis muebles... tan caros que me salieron !.
Padre e hija intercambiaron miradas de tristeza y moviendo la cabeza negativamente, hicieron lo que la señora solicitó, en un pequeño plato le pusieron algunos trozos de pavo, un vaso con ponche caliente y despidieron al pequeño.
Al día siguiente, en el quicio de la puerta, volvieron a encontrar a Nachito, envuelto en los diarios que no pudo vender, con pipo echado junto a él para brindarle calor, mismo que no fué suficiente para evitar su muerte, causada por el frío congelante de esa madrugada... a su lado se encontraba intacto el platito con comida y el vaso de ponche congelado, frío, al igual que las esperanzas de Nachito, por poder llevar a casa un pedazo de pan. Esa madrugada murieron también las esperanzas de poder estudiar, de ser alguien en la vida y poder sacar a su mamá de trabajar...
*** *** ***
Querido amigo, querida amiga... ¿ cuantos Nachitos has encontrado a lo largo de tu vida ?. Si bien es cierto que es hermoso dar en estas épocas, a tus padres, a tus hijos y hermanos... no crees que es mas bello compartir lo poco o lo mucho que tienes con aquellos Nachitos que a diario puedes ver encarnados en algún pequeño con su carita llena de mugre que te extiende la mano en un crucero o bien en algún jovencito o jovencita que te ofrecen limpiar tu parabrisas . Pero ya sé que tal vez pienses : ¡ pero si el dinero solo lo quieren para comprar droga !. Yo, con conocimiento de causa te puedo decir que, la droga o el vino, te hace ovidar el frío, el hambre y lo mas triste... te impide ver que el hombre, poco a poco vá perdiendo uno de los mas bellos dones; LA HUMANIDAD.
Queridos amig@s, no enmascaremos nustra falta de solidaridad fingiendo no ver, justificando el por que no damos algo a aquellos mas desafortunados que nosotros. Si en verdad crees que la moneda de a peso servirá para comprar droga o vino, por lo menos obsequiales una sonrisa, una caricia o una palmadita en el hombro, eso tal vez hará renacer en ellos la fé en que aún conservamos un poco de humanidad en nuestros corazones.
Mi mas sincero deseo de que pases una linda navidad, con el amor dentro de tu corazón, rodeado de tus seres queridos y la mente recordando a los que ya no estan con nosotros.
Con todo mi cariño y aprecio : FÉNIX JLM

domingo, 11 de mayo de 2008

UNO DE PIELES ROJAS...




El aprendiz de guerrero regresó de un fallido intento de cacería a su tipi
“ Ave que Renace “ fracasó en su anhelado deseo… dar cuenta de un Búfalo majestuoso
De haberlo logrado, hubiese dejado de ser la burla de la tribu. Era un piel roja con mala suerte en verdad, siempre había pensado que el nombre que le había sido asignado era producto de una equivocación del brujo de la tribu. La aciaga noche que fue bautizado. El viejo encargado de asignarle su nombre, se encontraba ahogado en. Whiskey. Quizá desde ese mismo momento su suerte comenzó a ser negra.

Debido a sus distracciones, el jefe de la tribu siempre le asignaba trabajos menores, de mujeres, la ocasión que intentó aprender a montar, fue derribado de inmediato por el brioso corcel. Al tratar de aprender a tirar con arco y flecha, el único blanco que pudo lograr fue el trasero del médico brujo
– venganza tal vez ? –
Mas adelante, en las prácticas de lucha cuerpo a cuerpo, por lo regular terminaba lanzando estruendosos gritos… pero no de guerra si no de dolor por la rudeza de sus compañeritos de batalla. El día que fue comisionado por el jefe de la tribu para dar caza a algunas aves menores, pasó dos días perdido en medio de la llanura…

Por ese motivo, solo se encargaba de limpiar y alimentar a los caballos, o bien a decorar con hermosas pinturas los tipis de algunos de los guerreros…

Unos días antes, los guerreros y cazadores habían salido a hacer la guerra, el pobre indiecito observó con nostalgia los imponentes guerreros partir hacia la batalla, con la pintura de guerra en sus rostros, con los palos de trueno listos para escupir fuego de muerte…
Por ese motivo, había sido enviado a dar caza al búfalo, para poder llevar la preciada carne a la tribu.. sin embargo, había fracasado en el intento…

En silencio, imaginaba lograr algún día poder dar caza a no uno sino a cientos, quizá miles de búfalos… entonces podría tener todas las mujeres que quisiese… si no hubiese pisado esa rama seca… el búfalo no se hubiese percatado de su presencia y ahora tendría su piel proporcionándole calor Y sus majestuosos cuernos, como trofeo en su tipi.

Y en el segundo intento, si no se hubiese visto frente a frente con ese enorme oso, no hubiese salido despavorido, antes de lanzar la flecha que terminara con la vida de la pieza tan anhelada…

Sin embargo manitú, el gran espíritu estaba apunto de darle otra oportunidad de limpiar su vapuleada autoestima…

Garra de Oso, el hijo del gran jefe se acercó a él al amanecer, traía para él una importante misión :

- Ave que Renace, tu saber que no haber guerreros en tribu… un pequeño cazador haber visto hombre blanco rondando territorio indio… exploradores haber partido a guerra. Ser necesario que tú ir a explorar y decirnos donde estar y cuantos ser los cara pálida, para poder preparar defensa… ir de inmediato !!!
- Garra de Oso yo partir con presteza a cumplir orden, y esta vez no fallar !!!

Ave que renace, tomó arco y flecha y se dirigió presto a cumplir con la misión encomendada.

Durante dos días con sus noches no se supo nada de él en la aldea, Garra de Oso, en compañía de un puñado de viejos guerreros no aptos para la batalla salió a cumplir con la misión encomendada a Ave que Renace…

El sol del medio día se encontraba en su cenit cuando a lo lejos pudo observar el cuerpo de Ave que Renace tumbado en medio de la pradera boca abajo inmóvil.


De inmediato apresuró su caballo dirigiéndose hasta el punto donde se encontraba su hermano de sangre, en el trayecto pensaba que el valiente guerrero habia caído peleando contra los cara pálida… había vendido cara su derrota !!!
Le organizaría un funeral digno del mejor de los guerreros de la tribu !!!

Los guerreros llegaron por fin al lado del valiente… pero… no se encontraba muerto.
Se encontraba con la oreja derecha pegada al suelo como escuchando algo…


- Ave que renace !!! que hacer tumbado ahí ???, que escuchar ???
- Garra de Oso, ser tú ???, mi cumplir misión, estar aquí por mucho tiempo..
- hora saber lo que tu querer… no transcurrir ni cinco minutos que pasar por aquí 350 caras pálidas, ir vestidos de color azul, montados en caballos, llevar tres carretas , el jefe de ellos ir herido en pierna derecha, por flecha de guerrero, montado en caballo color negro que cojear de pata trasera. Detrás de ellos ir tribu completa lanzando grito de guerra… grito de triunfo !!!
- Gran jefe llevar impecable su penacho en mano derecha, palo de trueno que quitar a enemigo, tu hermano llevar en mano botella de agua de fuego, tribu competa, no haber muerto ninguno…


Ave que renace !!!, haber encontrado tu oficio !!!, tu sorprenderme… ser magnífico rastreador, como saber tú todo eso con solo poner oreja en suelo !!!




Garra de Oso… no saber todo eso por poner oreja en suelo…. Saber todo eso por que…..


Haber pasado todos ellos sobre miiiiiiiiiii, oooouuuuuchhhhhhhh !!!!!!!!