viernes, 25 de julio de 2008

MI PRIMER TELE



Muy poca gente podia presumir un aparato de televisión en aquel barrio donde me tocó en suerte pasar parte de mi infancia, mi adolescencia y mi juventud, los afortunados habian adquirido sus televisores en abonos, sin embargo para mis padres, no era posible hecharse un compromiso y solicitar un crédito para satisfacer mis necesidades de entretenimiento. Era prioridad el alimento y el vestido.
A efecto de mantenerme entretenido, jugaba futbol o bien un juego sencillisimo pero no por ello carente de entretenimiento, se dibujaba un circulo en la tierra con una varita y dentro de él se colocaban dos monedas de veinte centavos y con un tacon desprendido de un zapato viejo, se realizaban tiros horizontales, tratando de que el tacón golpeara la moneda de canto, quien lograra sacar una moneda del círculo se quedaba con ella. Las ocasiones que me tocaba ganar , corría apresuradamente a la tiendita del callejón, con los veinte centavos me alcanzaba para un buen puñado de dulces, una pequeña bolsita de chocoloate en polvo o bien una rebanada de fresca papaya bañada con jugo de limón y aderezada con sal y chile piquín.
En la tiendita tenian televisión, para estar en posibilidad de ver los programas favoritos, habían habilitado unas vigas montadas sobre unos tabiques apilados y ahi sentaban a los espectadores; ahora recuerdo ese sitio como una especie de mini-cine, cobraban como unos cinco centavos, imagino que era un muy buen negocio ya que además de la botana y la fruta, también expendian refrescos y las noches de Sábado, cerveza para los señores que acudian a ver la función de box.

Mi otra opción para poder ver tele, era trabajando. Existia en el barrio una fábrica de bolsas de papel para el mandado, la ofrecian en maquila a los vecinos para colocarle la cuerda de papel trenzado que serviria como asas, si mal no recuerdo, pagaban unos cuantos centavos por un paquete de 25 bolsas. Aun que mal pagado, era un ingreso extra para toda la gente carente de recursos como nosotros.
las bolsas eran parecidas a esta :


Habia una familia que me daba permiso de ver la tele junto a ellos, sin embargo, tenía que pagar el privilegio, era necesario hacer dos paquetes de bolsa para estar en posibilidad de ver la tele una hora y hasta eso, me tenia que chutar puras telenovelas, pero pues no había de otra...

Una lluviosa tarde, me encontraba trabajando y viendo la telenovela de moda, cuando de pronto se presentó mi madrecita, con una sonrisa de oreja a oreja que jamás olvidaré me dijo que la acompañara a la casa, que había una grán sorpresa para mi, apresuradamente recorrimos los metros que nos separaban de mi vivienda y ahi estaba... una flamante zenith, blanco y negro, de catorce pulgadas, con su reluciente antena, Por fín era rico, tenia televisión en casa, ahora podría ver al chavo del ocho, al chapulín colorado, cascarrabias, las caricaturas, ahora podria llegar a formar parte del club de sobrinos del tío Gamboín... podría ver mi programa favorito... Ultramán !!!
Esa noche fué una de las mejores de mi infancia, aún la recuerdo con agrado, sentado en la cama pude disfrutar en casa del chavo del ocho, con un café negro y un bolillo en la mano, aún no había para pan de dulce, mi madrecita no sin poco sacrificio había juntado para el primer abono de la tele a escondidas de mi padre... el pan de dulce... en esos momentos, era lo menos importante...

20 comentarios:

Evan dijo...

Las cosas que se desean y se consiguen con esfuerzo, son las que más valoramos.

Me da ternura de imaginarte sentado en la cmama viendo tele... :)

Un beso, Fénix!

Angie Sandino dijo...

Que bonita historia Javier! me hiciste recordar cuando era niña en Nicaragua y poníamos con gran entusiasmo la tele a eso de las 7 pm. que era el horario en el que comenzaba la programación que a penas duraba hasta las 10 pm y en efecto siempre daban el chavo del ocho, cumbres borrascosas y el noticiero...
Uyyy que tiempos aquellos... ya llovió...! ja,ja,ja...
Mira que sacrificios tuvo que hacer tu madrecita para darte tu primer televisor, pero eso hace que tenga más valor el privilegio!

Un fuerte abrazo y feliz finde!

M a r u dijo...

Hola fenix, mientras lei tu relato, se me vino a la mente vividamente los mismos relatos de mi papa. Gracias x los recuerdos y las nostalgias
saluditos. y que tengas un buen din de semana

Lizeth dijo...

Pues, me ganaste, yo no tuve tele de niña nunca, aquì en el pueblo donde vivo, la tele era algo desconocido y cuando por fin hubo, eran pocas personas las que tenìan. Aquí también cobraban cinco centavos en algúnos de los lugares donde había, pero yo nunca fuì. Pude verla por primera vez en casa de una tía que era como a una cuadra de mi casa. Fué todo un acontecimiento cuando la compró.
Dios te bendiga Javier.

Dragonfly dijo...

Que belleza de historia... me encnató, a veces uno desea tanto algo, que cuando lo ves realizado, simplemente no importa mucho alrededor.

Besos ;)

Malhechecito dijo...

Compa que bonito recordar esas anecdotas, la verdad tengo mucho que contar sobre eso, gracias a Dios hoy disfruto de eso y mas, ay compa me gano el bajon, Dios me lo bendiga, la neta me transporto lejos muy lejos.
Un saludo

blackeagle-italiano dijo...

ahh esas experiencias nunca se olvidan y cuando se consiguen por amor y el gusto de ver sonreir a otro, creo suben en valor e importancia!!

Cuando por fin obtuve mi propia tele también fue mi momento más feliz en años pasados!!

Muy buena experiencia, gracias Javier por compartirla.

∂ZuL™ dijo...

Me hiciste acordarme de mi mama cuando compraron su primera tele... mis bisabuelos.... muy linda historia... uno siempre recuerda lo especial!!!

Angélica dijo...

Querido Fénix, me imagino la alegría que sentiste al ver en una tele propia, y el esfuerzo de tu mamacita para poder comprarla.

Me hiciste acordar de muchas personas que también veían así en boliches o directamente en la calle cuando ésto no era un medio al que todos tenían acceso.

Como siempre me gusta tu narrativa.

Besos querido amigo.

bellota_b dijo...

La mía era una IRT alba,aún me acuerdo...era celeste y pequeñita,pero pucha que gozaba con dagtari(asi era?),el chavo,candi etc jaajajaja

beshusss Fenix,me hiciste recordar mi infancia.

violador de papantla dijo...

UTRAMAN !!!!!! NO MANCHES, !!!que recuer2 !!!
el tìo Gamboìn, no manches me mandeaste a mi infancia en Guanatos !!!

Yo tambièn tuvè mi tele consen en el 84, pero bueno algùn dìa lo posteraè !!!

ahì sèquimos !!!

PoNyErY dijo...

Me encantan tus historias..
Saluditos

José Luis dijo...

La televisión!

Sabes, no se si te lo había dicho, yo soy Licenciado en Ciencias de la Comunuicación con acentuación en Telvisión, así que esta me atrae desde que era un mocoso.

Al igual que tú recuerdo la primer tele en casa, era a blanco y negro, pero para hacerla a colores le poníamos un cristal en la pantalla de color azu (pasaban vendiéndolos por las calles)Me acuerdo de el primer programa que vi en ella: el inicio de la telenovela "La Gata" con José Bardina, una produión venezolana.

La Televisión local cumple 50 años, hoy presumo de tener algunos amigos veteranos de la tele con los que me codeo, son gente muy valiosa en mi vida, y un privilegio no de muchos. Imagínate, ser amigo de los jovenes de la tele, ahora ancianos, sabios y con un historial envidiable.

Bueno, quería compartirlo contigo, digo, tú lo trajiste a colación.

Buena salud a todos.

Queen dijo...

que bonitas son las mamases.
se sacrifican con tal que uno tenga lo que quiere.
que bonita historia, yo no recuerdo nuestra primer tele o asi pero si recuerdo otras cosas que todos tenian y yo y cuando ya puedes tenerlas se siente bien padre!

MNB dijo...

¡Qué linda y tierna tu historia!

Tu mamá es adorable.

Parece que en todos los lugares pasan cosas parecidas.

Mi papá, médico científico, nunca quiso comprar una televisión, porque creo que no entendía lo que era o sabía que la familia de 10 hijos se iba a enfrascar en este aparato y ya las tertulias de la tarde se iban a perder. Y dejaríamos los libros lindos que nos traía.

Me acuerdo que mis hermanos menores iban a ver TV a la casa de los vecinos, pero no tenían que pagar.
En Chile, todos son bienvenidos. Somos un pueblo acogedor.

El Chavo lo siguen dando todos los días y a mí me encanta verlo.

Un abrazo.

y@zzz... dijo...

tio disculpe la ausencia, me estoy cayendo de sueño pero vine a ponerme al dia.

primero le platico que cuando tuvimos en la casa la primera tele, yo llore cuando a pedro infante se le quema su torito :(

Segundo, ese post de esther es tetrico, usted a veces me da miedo... naaaa es broma.


Tercero, aunque viva en un barrio donde los vicios y la mala vida corren no significa que ese sea su destino, simplemente las circunstancias lo han llevado hasta donde esta y lo sacaran tambien de ahi.

Y el karma no existe, si existiera a mi me regresarian lo que pierdo porque yo regreso siempre lo que me encuentro... jaja!

santo dijo...

Sabes lo de tu mama me hizo recordar que soy papa y que a veces uno hace sacrificios para que nuestros hijos sean felices ver la alegria en mis hijas me compensa todo lo demas y me hace sentir bien :)
saludos

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Bueno...el primer recuerdo vívido de un TV sería a eso de los seis años; en el cuarto que compartía con mi hermano (después vendría otro) había una TV marca Hikato cuyas frecuencias se cambiaban mediante una perilla algo ruidosa.

Con esa TV me trasnoché varias veces viendo programas de entretención o pude disfrutar de mis primeros videojuegos gracias al Sinclair o el Atari 2600. Saludos afectuosos, de corazón.

Anónimo dijo...

Este articulo me hizo llorar y recordar que yo senti lo mismo cuando compre mi ipod.
Muy buen articulo

Pato dijo...

Ay , me hiciste llorar , que bonito .
Recuerdo que la primer tv que hubo en mi colonia fué la de mi familia , era una Emerson color rojo , la pantalla era chica y la tv muy larga y muy pesada ,lo único que se veía era " Siempre en Domingo " en blanco y negro .
Un abrazo !!