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viernes, 7 de marzo de 2008

ENTREGA TOTAL


ENTREGA TOTAL

La chica puso en mi mano la lata de cerveza mientras me decía suavemente: tómale, mi mal no es contagioso. O que ?, me vas a despreciar ?, te da asco beber de la misma lata ?.
En verdad que no era eso querido lector, sucede que aún no había logrado sobreponerme de la impresión que me había causado la marca permanente en su rostro, era en verdad impresionante, se encontraba en la parte superior de su cara abarcando desde el nacimiento del cabello hasta la parte superior de su labio y quizá desde la oreja, terminando horizontalmente sobre su nariz, era la secuela de una quemada brutal, posiblemente por el contacto de algún líquido en ebullición. Lo que en la parte izquierda era una piel lozana, suave y fresca del lado contrario sólo era una masa de cicatrices mismas que deformaban el ojo haciendolo parecer en verdad siniestro.
Tratando de evitar al máximo el temblor que no dejaba en paz mi mano derecha tomé la lata que me ofrecía y… amigos míos, quiero decirles que hasta la fecha, no he bebido cerveza mas deliciosa en mi vida, una mezcla perfecta del líquido dorado, sal y limón !!!
Mi mente trabajaba a mil por hora, la chica tenía en verdad un cuerpazo de tentación, para que se den una idea un personaje conocido, de la actualidad con un cuerpo parecido es… Jennifer López. Durante milésimas de segundo quizá analicé la situación que estaba viviendo, nunca en mi vida había aparecido una oportunidad de ese tipo, ¿ por que no aceptar su invitación ?, así que decidí ir con ella a su cuarto, a ver que era lo que sucedía.
Me despedí de mis amigos y salimos del antro, caminamos solo unas cuantas cuadras y llegamos a un edificio antiguo, de esos de tipo colonial, al traspasar el quicio de la puerta no pude evitar sentir miedo, era un lugar sin luz, con montones de basura en los cuartos vacíos y un penetrante olor a marihuana y solventes. Mis pupilas se dilataron tratando de penetrar en la oscuridad advirtiendo sólo unas figuras humanas que se encontraban en un rincón.
Llegamos por fin a su cuarto aún que pequeño era acogedor, la adrenalina inundaba todo mi ser por lo desconocido de la situación, no podía controlar el sudor en las manos y la resequedad de la boca, ella como si supiese lo que estaba sintiendo sacó un par de cervezas de un pequeño refrigerador y tendiendome una me tranquilizó diciendome que no me preocupara, que ahí estábamos seguros, que los viciosos la conocían y que la respetaban y que ella no era una bruja, que no me iba a chupar la sangre…
De manera natural, lentamente, se comenzó a desprender de sus prendas de vestir mientras la resequedad volvió a mi boca y las manos me volvieron a sudar, con pasos lentos, felinos se fue acercando lentamente hasta quedar junto a mi, con maestría comenzó a desabotonar mi camisa logrando quitármela en pocos segundos sus manos descendieron hasta mi cinturón y trató de desabrochar la hebilla… entre susurros le dije que no, que no lo hiciera, que no le iba a agradar lo que vería… mis piernas en extremo delgadas y una de ellas deforme… despacio al oído me dijo que éramos almas gemelas que yo la había aceptado tal como era con ése defecto tan evidente para todos, que yo por lo menos tenía la ventaja de que mi problema no era tan grave como el suyo.

No pude decir mas… sólo me dejé llevar por el erotismo desenfrenado y a la vez sutil de esa desconocida, dejé de ser el actor pasivo para convertirme en elemento activo, recorrí aquel cuerpo escultural sin dejar centímetro de piel por explorar, mis labios revolotearon por la totalidad de ésa piel morena, los gemidos y susurros inundaron el cuartucho convrtiendolo así en una especie de paraíso terrenal, los abrazos y besos continuaron por unos minutos más, generando ésa anoche en poema de amor, dos cuerpos fundidos en uno solo, dos almas identificadas por la incomprensión y el rechazo, ansiosas de conocer el sublime sentimiento del cariño, del amor incondicional.
Una mirada mutua, fuera de éste mundo, una comunicación sin palabras… sólo sentimiento y sensaciones. Fue como un código secreto que nos impidió culminar el acto sexual, minutos después convinimos en que era suficiente, que una penetración no era amor en nuestro caso. Lo nuestro fue más allá, fue… una comunión, una entrega total, dos sentimientos unidos por la desventura.

El resto de la madrugada lo pasamos conversando. Efectivamente las marcas en el rostro fueron secuela de una quemada provocada por el derramamiento de una olla con agua hirviendo en el rostro, nos encontrábamos plenos, felices, ambos habíamos sufrido bastante por las burlas de la gente… pero por fin el destino nos había unido juntos nos daríamos fuerza el uno al otro, nos consolaríamos mutuamente y emprenderíamos la lucha por una vida mejor. Abrió su corazón y me dijo que había sido maravilloso para ella, que las ocasiones anteriores, sólo había tenido sexo, que nunca se había sentido amada, querida y respetada como esta vez.

Pasaron unos cuantos días . Me encontraba sentado ante el volante de la camioneta de Alfredo, escuchando música y esperando algún cliente cuando mi amigo hizo su aparición, su rostro era sombrío, tal vez peleó con su novia pensé. Sin mirarme a la cara me preguntó que si había vuelto a ver a " La Quemada ", a lo cual contesté que nos veríamos el siguiente Sábado en el casino. Él en silencio me extendió un ejemplar del diario " La Prensa " mis ojos se encontraron con una diminuta nota que decía : encuentran chica con terrible quemadura en el rostro estrangulada en mísero cuarto de la colonia Merced, se presume haya sido un crimen pasional…..

La nota se encontraba al pie de una foto, pequeña también donde se podía observar el rostro de mi chica… la chica del pantalón blanco…
Sin importar la presencia de mi amigo, no pude evitar que mis ojos se inundaran de llanto, un llanto como un homenaje a una mujer que no había tenido otra oportunidad de ser feliz… tal vez a mi lado.

jueves, 28 de febrero de 2008

LA CHICA DEL PANTALÓN BLANCO




El casino Oaxaca era un tugurio de mala muerte ubicado en el barrio de La Merced, a él acudían por igual obreros, cargadores, rateros de la zona y por supuesto nosotros, Alfredo, Jaime y su seguro servidor, éramos atraídos e ése sitio por diferentes motivos. Ellos principalmente por sexo era casi seguro que cada Sábado se levantaran una que otra chica dispuesta a todo, a mí me gustaba estar ahí principalmente por la música alegre y bullanguera que interpretaban las orquestas en vivo.
Aún recuerdo como me hacían burla mis compañeros por el hecho de llevar mi record en ceros, es decir, hasta la fecha, no había logrado llevarme a ninguna chica de ésas a la cama, me decían que si era homosexual o que pasaba, que no era normal que a esa edad ( 17 ) años, todavía permaneciese “ quintito “ ( vírgen ), yo solo atinaba a contestarles que estaban bien pendejos, que ya lo había hecho muchísimas veces, solo que yo no era tan exhibicionista como ellos. La verdad era que me daba muchísima pena desnudarme frente a cualquier persona, la delgadez de mis piernas y la deformidad particularmente de la derecha, hacía imposible para mi intentar un acercamiento de ese tipo con alguna mujer.
En una ocasión mis amigos se encontraban bailando alegremente con sus mas recientes conquistas, yo me encontraba como siempre, feliz sentado bebiendo una cerveza bien helada y disfrutando de la música, frente a nuestra mesa pude observar una chica, sola en una ocasión se puso de pie, se encontraba de espaldas hacia mí lo que mis ojos miraban era el trasero mas lindo que habían contemplado mis ojos hasta la fecha, enfundada en un pantalón de mezclilla, de color blanco y súper ajustado. Seguí observando el espectáculo al mismo tiempo que me cuestionaba por qué estaría sola, una chica con ese cuerpazo y ese hermoso cabello negro azabache que le caía hasta media espalda cual cascada.
Mis amigos llegaron, tomaron asiento junto a mi, que no podía separar la mirada de la bella chica, tal vez si sea cierto que tenía la mirada muy pesada ya que ella quizá al percibir que era observada de manera tan insistente, lentamente volteó hacia nosotros.
Casi escupí la cerveza que mantenía en mi boca por la impresión que me llevé al verla, mis amigos también se encontraban sorprendidos, la chica tenia huna horrenda quemada en la mitad izquierda del rostro, ella nos regaló una sonrisa recibiendo una leve inclinación de cabeza de mi parte, mis amigos, no atinaron a corresponder, no salían aún de la sorpresa. Ella se acomodó el cabello de manera tal que le cubría la parte del rostro afectada y decididamente se incorporó y se acercó a nosotros, nos saludó y nos preguntó que si podía tomar asiento a lo que asentí con otro ligero movimiento de cabeza, Alfredo, Jaime y sus parejas salieron de su sorpresa y se dirigieron a la pista a bailar.
La chica con una voz pastosa y arrastrando las palabras por el estado de ebriedad en que se encontraba me dijo que fuésemos a bailar, le contesté que no podía, mostrándole mis muletas a continuación, ella las miró y me dijo : somos compañeros del mismo dolor, ya ves, todos los hombres, cuando me ven de espaldas se deshacen en halagos ante mí, aún cuando me observan de frente con el cabello debidamente acomodado me ofrecen cielo mar y tierra por que esté con ellos, pero al mirarme esta maldita cicatriz, huyen espantados, por eso tomo, me emborracho para olvidar que soy un monstruo, pero ahora encuentro un alma gemela, imagino que tú también sufres constantes rechazos por no poder caminar, o me equivoco ?, vamos acompáñame, toma de mi cerveza, créeme que no te pasará nada si lo haces, no es contagioso. Estás bien chavito… y no eres feo, que te parece si te invito a mi cuarto, está aquí cerca, entonces que , te animas ?...

CONTINUARÁ…